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Justicia, notariado y turismo muestran que la IA ya funciona en los sectores más exigentes

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La mesa sobre IA en sectores estratégicos demostró, con casos concretos, que la transformación ha dejado atrás las pruebas de concepto


La mesa "IA en sectores estratégicos. Cómo sacarle valor" arrancó con un mensaje que marcó el tono del debate. Su moderador, Aitor Cubo, director general de Transformación Digital de la Administración de Justicia del Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, aseguró que la inteligencia artificial ha movido más de 13.800 millones de euros en el ámbito del Ministerio. "No estamos hablando de números abstractos: una pensión de alimentos ha llegado a tiempo para poder comer o pagar el alquiler, o un pago entre empresas ha permitido que una no entre en liquidación", subrayó. Además, aprovechó para reivindicar el papel de nuestro país en el ecosistema tecnológico europeo: "En España no somos la Florida de Europa, somos la California".


El BSC y su fábrica de IA para pymes y sector público


Albert Cañigueral, responsable de la ventanilla única de la AI Factory del Barcelona Supercomputing Center, explicó qué es y para qué sirve la iniciativa que lidera. El BSC, centro nacional de supercomputación, ha sido el motor detrás del desarrollo de los modelos ALIA, la infraestructura pública y abierta de inteligencia artificial en castellano y lenguas cooficiales. 

A partir de esa base investigadora, el centro ha abierto un nuevo frente orientado a la transferencia tecnológica: la BSC AI Factory, un programa europeo dotado con unos 200 millones de euros hasta mediados de 2028, con socios en Portugal, Turquía y Rumanía, y del que 139 millones se destinarán a ampliar la capacidad de supercomputación disponible para innovación. La infraestructura, que incorporará tecnología de Nvidia con integración de IBM y Telefónica, estará operativa en la segunda mitad de este año.


El objetivo de la AI Factory, explicó Cañigueral, es conectar a startups, pymes y organismos públicos con esas capacidades de supercomputación que por sí solos no podrían costear, y acompañarlos en fases de madurez tecnológica intermedias. 


El proyecto cuenta además con una red de once nodos regionales de supercomputación —en universidades y centros de investigación distribuidos por todo el territorio— y con centros especializados por sectores: salud y biotecnología desde Euskadi, agricultura y clima desde Asturias, energía desde Galicia, finanzas y legal desde Valencia, medios y comunicaciones desde Cataluña y sector público desde el propio BSC. 


Sobre gobernanza del dato, Cañigueral insistió en que la clave está en ajustar los modelos al dominio específico de cada sector, trabajar con datos de entrenamiento propios y adoptar principios de datos abiertos y reutilizables. "Lo más abierto que pueda y lo cerrado que sea necesario", resumió.


El notariado: 95% de acierto en la extracción automática de datos jurídicos


Carles Llach, director de Tecnologías del Centro Tecnológico del Notariado, presentó uno de los casos de uso más maduros de la jornada. El notariado español lleva desde 2004 acumulando en una base de datos estructurada toda la actividad notarial del país a través del llamado índice único informatizado, un registro con 300 tipos de datos distintos que cada notaría debe remitir cada quince días. Esa información alimenta comunicaciones a catastro, liquidaciones tributarias autonómicas y municipales y la prevención del blanqueo de capitales.


Ante la “ardua” tarea de rellenar ese índice, la solución llegó con la IA: "Hace unos años vimos que la inteligencia artificial nos podía ayudar en la extracción de toda esa información directamente sobre el documento público autorizado". El sistema alcanza ya un 95% de precisión en la extracción. 


El resultado pasa después por un equipo de profesionales que lo revisa y completa hasta el 100% antes de que el notario lo coteje e integre. El sistema está certificado por el Esquema Nacional de Seguridad en nivel alto, ya lo usan 400 notarías y en mayo se iniciará su implantación masiva en el resto de España.


Sobre cómo mantener la confianza en entornos tan sensibles, Llach identificó tres mecanismos imprescindibles: trazabilidad auditada e inmutable —"hay que saber qué modelo actuó, con qué datos, en qué momento y con qué resultado, en registros certificados que no se puedan modificar a posteriori; sin esto no hay responsabilidad jurídica"—, gobernanza del dato y del algoritmo —"la IA no puede ser una caja negra"— y supervisión humana estructurada. "La IA debe asistir, no debe emitir juicios jurídicos. En último término tiene que haber un responsable cualificado para tomar la decisión. Esto no hay que verlo como una limitación, sino como una base de confianza", afirmó. 


Ayesa: más de 400 casos de uso


Raúl Casado, responsable de desarrollo de negocio en IA y datos de Ayesa, aportó la perspectiva del integrador: la empresa que tiene que hacer que todo esto, en la práctica, funcione. "No traigo nada glamuroso, porque al final somos los integradores: tenemos el talento, las capacidades, las alianzas y somos los que hacemos que esto ocurra". En los últimos dos años, Ayesa ha ejecutado más de 400 casos de uso de inteligencia artificial en distintas organizaciones.


Como ejemplo concreto destacó el Observatorio Turístico Canario, un portal que se inaugurará en dos semanas junto al Gobierno de Canarias. El proyecto nació del impacto del colapso del turismo en 2020: "Las Islas Canarias sufrieron un apagón prácticamente absoluto en el turismo y eso les obligó a replantearse su estrategia". La solución es un marketplace de datos turísticos que pondrá a disposición de universidades, proveedores y usuarios finales información acumulada por la administración pública, con el objetivo de que "puedan tomar decisiones mucho más conscientes y orientadas".


Casado fue tajante sobre el estado actual de la adopción: "Queremos salir ya del purgatorio de las pruebas de concepto. Lo que necesitamos son cosas que funcionen". Y apuntó al verdadero cuello de botella: "España adopta rápidamente las tecnologías, pero luego nos cuesta la colaboración, poner en común y decir: voy a ayudar a esta persona a crecer porque en su crecimiento también está el mío".


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