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España, séptima del mundo en adopción de IA

  • hace 15 horas
  • 5 Min. de lectura

El ministro de Transformación Digital señala que la regulación europea de la IA, bien diseñada, es una ventaja competitiva porque la hará confiable.


La segunda jornada del AMETIC AI Summit 2026 arrancó con un triple mensaje de convicción y urgencia. Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública; Luis Isasi, presidente del Banco Santander España, y Francisco Hortigüela, presidente de AMETIC, trazaron un diagnóstico compartido: España está mejor posicionada de lo que cree en inteligencia artificial, pero el momento exige dejar atrás los pilotos y las estrategias en papel para entrar de lleno en la fase de ejecución y escala.


El ministro López: "La palabra que nos hace competitivos es confiable"


Óscar López desarrolló una idea clave: el verdadero hecho diferencial del modelo europeo —y español— es la confiabilidad. "Confiable. Ésa es la palabra. Transparencia algorítmica, responsabilidad de quien toma las decisiones, sostenibilidad ambiental, ausencia de sesgos que puedan contaminar una opción económica y la propia democracia". Y fue explícito al vincular regulación con competitividad: "La regulación europea, bien diseñada, será la que haga a la IA española más competitiva, precisamente por su confiabilidad".


Respaldó esa tesis con datos del último informe de la Universidad de Stanford: España es el séptimo país del mundo en adopción de IA y, según precisó, el primero de la Unión Europea. "Somos el segundo país del mundo en titulados TIC, sólo superado por Estados Unidos. Hemos inundado las universidades españolas con cátedras de inteligencia artificial, ciberseguridad y datos. Tenemos investigadores de Estados Unidos que vienen a universidades españolas a aportar". 


Entre los ejemplos concretos de ese liderazgo regulatorio, anunció que España acaba de inaugurar en Valencia una oficina de Naciones Unidas para el diálogo global sobre regulación de IA, y que se celebrará en Madrid la primera reunión del grupo de expertos internacionales designado por la ONU para regular la inteligencia artificial. "O se establecen normas a nivel internacional, una serie de mínimos y protocolos, o todo el sur global acabará siendo una pila y un archivo para cuatro empresas tecnológicas", advirtió.


Y fue contundente al ampliar el marco del debate: “No es un debate tecnológico, es un debate energético, es un debate filosófico, es un debate político de primera magnitud y geopolítico”.


Infraestructura, inversión pública y la futura gigafactoría


López desgranó el arsenal de medidas con las que el Gobierno está intentando democratizar el acceso a la IA. Destacó las dos factorías de inteligencia artificial ya operativas —el BSC en Barcelona y el CESGA en Galicia— como infraestructuras públicas de supercomputación accesibles para pymes y autónomos. Y anunció que España aspira a albergar una de las primeras gigafactorías de IA de Europa, con sede doble en Cataluña y Madrid.

En materia de inversión, defendió el papel de lo público para suplir la menor cultura de capital riesgo en Europa respecto a Estados Unidos: "Estamos destinando uno de cada tres euros de los fondos europeos a la transformación digital". 


Mencionó como ejemplo a Multiverse, empresa vasca que ha conseguido comprimir los modelos de lenguaje hasta en un 85-90%, con implicaciones directas en ahorro energético. Y señaló que España está construyendo toda la cadena de valor tecnológica, desde la extracción de tierras raras en la frontera con Portugal hasta fábricas de chips como Spark en Vigo.


El ministro cerró con un mensaje que resumió el espíritu de toda la apertura: "Por una vez este país no ha llegado más tarde que los demás. Ha estado donde tenía que estar, con ideas, con inversión, con una visión clara. Puede que llegáramos tarde a otras tecnologías. A esta, no".


La Agenda Digital 2026-2030 de AMETIC


Francisco Hortigüela aprovechó su intervención para presentar la Agenda Digital 2026-2030, un marco estratégico desde el sector tecnológico que articula tres grandes objetivos: impulsar la competitividad del tejido productivo, especialmente industria y pymes; reforzar el estado de bienestar situando a las personas en el centro, y consolidar el liderazgo tecnológico de España en Europa. 


Como el ministro, el presidente de AMETIC también destacó que "ya estamos liderando en Europa la transformación digital". Aunque advirtió que ese liderazgo sólo se sostendrá si se avanza en tres frentes concretos.


El primero es la simplificación regulatoria. Hortigüela reclamó que los marcos normativos se adapten a la rápida evolución tecnológica y garanticen seguridad jurídica especialmente para pymes y startups: "Una regulación bien diseñada no frena la innovación, la hace viable, competitiva y escalable".


El segundo frente es acompañar la innovación hasta su despliegue efectivo: "Hoy muchos proyectos se quedan en fases intermedias. Para evitarlo es clave contar con entornos de prueba realmente operativos e impulsar mecanismos de compra pública innovadora". 


Y el tercero, una gobernanza clara y coordinada: "Gobernar la IA no es sólo gestionar riesgos, es hacer posible su adopción responsable y su impacto real".


Hortigüela lanzó también una advertencia sobre la economía del dato: "Sin una verdadera economía del dato no habrá una inteligencia artificial competitiva ni soberana". Y reclamó marcos que incentiven el intercambio de datos entre empresas y administraciones, apostando por modelos interoperables y federados. 


Puso además el foco en la necesidad de ampliar la mirada más allá de los grandes modelos de lenguaje: "Los LLM representan una gran oportunidad, pero no deben eclipsar el amplio abanico de soluciones de IA que ya están mejorando la productividad: optimización de procesos, visión artificial, robótica o sistemas de toma de decisiones. En estas aplicaciones es donde la IA puede generar impacto inmediato, especialmente para el tejido empresarial de menor tamaño".


"La diferencia entre experimentar e integrar determinará quién gana competitividad"


Por su parte, Luis Isasi lanzó una advertencia: "Muchas organizaciones creen que están adoptando inteligencia artificial cuando en realidad sólo la están probando. Y esto en el futuro va a ser un problema". 


Citando al profesor de Harvard Clayton Christensen, recordó que las disrupciones no vienen sólo de la tecnología, sino de cómo se integra en los modelos de negocio. "Con la IA estamos ya en la fase en la que la tecnología tiene que entrar en los procesos productivos, en la toma de decisiones y en la operativa diaria de todas las empresas. Eso exige algo más difícil que innovar. Exige ejecutar".


El presidente del Banco Santander reconoció que España arrastra limitaciones que no se pueden ignorar: un tejido empresarial fragmentado, dificultades para escalar y una brecha entre lo que se desarrolla y lo que realmente se incorpora a la productividad. Pero subrayó que el punto de partida es mejor de lo que se suele reconocer y reclamó un papel activo del sector financiero en identificar proyectos con potencial de transformación real y facilitar que las pymes puedan abordar inversiones complejas y de retorno no inmediato. Para avanzar, resumió en tres palabras las condiciones necesarias: "Ambición, inversión y ejecución".


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